{"product_id":"francisco-pacheco-santa-catalina-de-siena-oleo-sobre-tabla-1620-pintura-barroca-espanola","title":"Francisco Pacheco |  \"Santa Catalina de Siena\" Óleo sobre Tabla, 1620 | Pintura Barroca Española","description":"\u003cp style=\"text-align: justify;\"\u003eFrancisco Pacheco | \"Santa Catalina de Siena\" Óleo sobre Tabla, 1620 | Pintura Barroca Española\u003c\/p\u003e\n\u003cstrong\u003e¿Sabía que este pintor fue suegro de Velazquez?\u003c\/strong\u003e\n\u003cp style=\"text-align: justify;\"\u003eEsta delicada obra atribuida a \u003cstrong\u003eFrancisco Pacheco\u003c\/strong\u003e (1564–1644), \u003cstrong\u003emaestro y suegro de Velázquez,\u003c\/strong\u003e representa a \u003cem\u003eSanta Catalina de Siena\u003c\/em\u003e con sus atributos característicos: la corona de espinas, el lirio de pureza y el corazón místico acompañado del crucifijo. Realizada hacia \u003cstrong\u003e1620\u003c\/strong\u003e, esta pintura sobre tabla (54 x 50,5 cm) refleja el profundo interés del Siglo de Oro español por la iconografía sacra y la espiritualidad contrarreformista, en la que Pacheco fue una figura clave como teórico y censor artístico.\u003c\/p\u003e\n\u003cimg class=\"wp-image-22684 size-medium alignleft\" src=\"https:\/\/www.velvetart.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Imagen-1482-300x300.jpeg\" alt='Realizada hacia 1620, esta pintura sobre tabla (54 x 50,5 cm) refleja el profundo interés del Siglo de Oro español por la iconografía sacra y la espiritualidad contrarreformista, en la que Pacheco fue una figura clave como teórico y censor artístico. Francisco Pacheco | \"Santa Catalina de Siena\" Óleo sobre Tabla, 1620 | Pintura Barroca Española' width=\"300\" height=\"300\"\u003e\n\u003ch3 style=\"text-align: justify;\"\u003eFrancisco Pacheco | \"Santa Catalina de Siena\" Óleo sobre Tabla, 1620 | Pintura Barroca Española\u003c\/h3\u003e\n\u003cp style=\"text-align: justify;\"\u003e\u003cstrong\u003eSe adjunta informe de Enrique Valdivieso González, expedido en Sevilla a 13 de Septiembre de 2021.\u003c\/strong\u003e\u003c\/p\u003e\n\u003cp style=\"text-align: justify;\"\u003eEsta magnífica tabla representando a \u003cstrong\u003eSanta Catalina de Siena\u003c\/strong\u003e es un excelente ejemplo de la producción de Francisco Pacheco. La asignación al maestro sevillano está fundamentada en la total coincidencia de composición, dibujo y colorido con otras obras de este artista y, especialmente, con otra Santa Catalina que pertenece a una colección particular de Madrid \u003cstrong\u003e(E. Valdivieso, Pintura Barroca Sevillana, 2003, p. 124, lám. 114).\u003c\/strong\u003e\u003c\/p\u003e\n\n\u003ch4\u003eEl retablo de Doña Francisca de León\u003c\/h4\u003e\n\u003cp style=\"text-align: justify;\"\u003eDel mismo modo, este mismo modelo de santa con gesto de arrobo místico,\u003cstrong\u003e también lo encontramos idéntico en la Santa Catalina y la Santa Inés del Museo Nacional del Prado.\u003c\/strong\u003e Que antaño formaron parte del \u003cstrong\u003eretablo de doña Francisca de León\u003c\/strong\u003e en la iglesia del convento sevillano del Santo Ángel. La santa aparece en esta obra con sus habituales símbolos iconográficos como \u003cstrong\u003ela corona de espinas\u003c\/strong\u003e que lleva sobre su cabeza y los elementos que sostiene en sus manos.  En la izquierda\u003cstrong\u003e un corazón del que surge un crucifijo,\u003c\/strong\u003e testigo de la enorme devoción y amor que sentía por la persona de Cristo. Y en la derecha \u003cstrong\u003eun ramo de azucenas que simboliza su pureza virginal.\u003c\/strong\u003e\u003c\/p\u003e\n\u003cp style=\"text-align: justify;\"\u003eEl dominio del dibujo y el cromatismo son habituales en su producción. La figura de la santa aparece recortada sobre un fondo gris verdoso en el que \u003cstrong\u003edestacan los colores blanco y negro del hábito dominico.\u003c\/strong\u003e La belleza de la pintura, su estado de conservación y la escasez en el comercio de obras del pintor la convierten en una pieza relevante para el coleccionismo.\u003c\/p\u003e\n\n\u003ch4 style=\"text-align: justify;\"\u003ePacheco, Francisco (Sanlúcar de ­Barrameda, Cádiz, 1564-Sevilla, 1644)\u003c\/h4\u003e\n\u003cp style=\"text-align: justify;\"\u003ePintor y teórico español. La labor teórica que llegó a realizar demuestra la riqueza del medio y la singularidad de las personalidades que tuvo la oportunidad de ­conocer. Reflejo de los intereses del pensamiento artístico de toda una época. Pacheco tuvo como maestro a un desconocido Luis Fernández entre 1580 y 1585. Y\u003cstrong\u003e su formación se ­desarrolló dentro de la corriente manierista que, procedente de Italia y Flandes, imperó en Sevilla a lo largo del último tercio del siglo XVI.\u003c\/strong\u003e\u003c\/p\u003e\n\u003cimg class=\"wp-image-22685 size-medium alignleft\" src=\"https:\/\/www.velvetart.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Imagen-1485-300x300.jpeg\" alt='Realizada hacia 1620, esta pintura sobre tabla (54 x 50,5 cm) refleja el profundo interés del Siglo de Oro español por la iconografía sacra y la espiritualidad contrarreformista, en la que Pacheco fue una figura clave como teórico y censor artístico. Francisco Pacheco | \"Santa Catalina de Siena\" Óleo sobre Tabla, 1620 | Pintura Barroca Española' width=\"300\" height=\"300\"\u003e\n\u003ch4\u003eFormación humanística\u003c\/h4\u003e\n\u003cp style=\"text-align: justify;\"\u003e\u003cstrong\u003eContó con la protección de su tío, canónigo y personalidad destacada en el ambiente culto de la ciudad hispalense,\u003c\/strong\u003e quien sin duda le proporcionó una cuidada formación humanística. Esta educación le permitió sobresalir entre sus colegas pintores y mantener vivos unos intereses culturales que, además de plasmarse en poemas, lo fueron en su Arte de la pintura, publicado póstumamente en 1649.\u003c\/p\u003e\n\n\u003ch4 style=\"text-align: justify;\"\u003eLa pintura como arte liberal\u003c\/h4\u003e\n\u003cp style=\"text-align: justify;\"\u003eEsta obra -junto a los Diálogos de la pintura, de Vicente Carducho (1633)- se convirtió en\u003cstrong\u003e la más importante codificación teórica de la tratadística española del siglo XVI.\u003c\/strong\u003e Recogiendo la tradición cultural anterior de aprecio de la pintura como arte liberal e incidiendo en la necesaria formación intelectual del pintor. \u003cstrong\u003ePara Pacheco, la base principal de la pintura debía estar en el dibujo,\u003c\/strong\u003e con lo que recogía las teorías de raíz florentina. Para extenderse posteriormente en los aspectos doctrinales e iconográficos que habían sido sancionados por el \u003cstrong\u003eConcilio de Trento.\u003c\/strong\u003e\u003c\/p\u003e\n\n\u003ch4 style=\"text-align: justify;\"\u003eInfluencias de colecciónes reales y de El Greco\u003c\/h4\u003e\n\u003cp style=\"text-align: justify;\"\u003eDe factura seca y lisa -casi siempre deudora de las estampas sobre todo flamencas que acudían por miles a la Sevilla contemporánea-, se suavizó un tanto después de \u003cstrong\u003esu viaje a Madrid, El Escorial y Toledo, en 1611.\u003c\/strong\u003e El conocimiento de las colecciones reales y la pintura del Greco influyeron en la mejoría del tratamiento del colorido y el modelado de sus obras, permitiendo su preponderancia en la Sevilla de la época hasta poco antes de 1630.\u003c\/p\u003e\n\u003cp style=\"text-align: justify;\"\u003eFue en esas fechas cuando el arte de Pacheco entró en franca decadencia al no poder competir con los nuevos pintores que dominaron la escena sevillana, como \u003cstrong\u003eZurbarán o Herrera el Viejo,\u003c\/strong\u003e artistas pertenecientes a una generación más joven y que portaban unas ideas pictóricas renovadoras, más atractivas que las que Pacheco venía practicando.\u003c\/p\u003e\n\n\u003ch4\u003eMaestro de Alonso Cano\u003c\/h4\u003e\n\u003cp style=\"text-align: justify;\"\u003eÉste, sin embargo, debe ser apreciado en otra importantísima faceta: \u003cstrong\u003esu labor didáctica como maestro de algunos de los más reconocidos artistas españoles, Alonso Cano y Velázquez.\u003c\/strong\u003e Fue con el sevillano con quien tuvo una relación singular, percibiendo la genialidad del joven aprendiz y enfocando su carrera hacia los más altos logros.\u003c\/p\u003e\n\n\u003cblockquote\u003e\n\u003cp style=\"text-align: justify;\"\u003e\u003cstrong\u003eLas cuatro tablas pintadas al óleo que conserva el Museo del Prado formaban parte del retablo de doña Francisca de León\u003c\/strong\u003e en la iglesia del convento sevillano del Santo Ángel, que el pintor contrató en 1605, e ingresaron en el Museo en 1829 al ser cedidas por el deán López Cepero, que las había adquirido en 1804\u003c\/p\u003e\n\u003c\/blockquote\u003e\n\u003ca href=\"https:\/\/www.velvetart.es\/shop\/circulo-de-carlo-maratta-virgen-con-el-nino-y-angeles-pintura-barroca-italiana-del-siglo-xviii\/\"\u003eCírculo de Carlo Maratta: «Virgen con el Niño y Ángeles» | Pintura Barroca Italiana del Siglo XVIII\u003c\/a\u003e","brand":"Velvet Art, Velvet Art Pearl \u0026amp; Antiques","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":57282793701701,"sku":null,"price":0.0,"currency_code":"EUR","in_stock":false}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/1036\/9948\/0901\/files\/Imagen-1482.jpg?v=1772466867","url":"https:\/\/velvetart.es\/products\/francisco-pacheco-santa-catalina-de-siena-oleo-sobre-tabla-1620-pintura-barroca-espanola","provider":"Velvet Art Antiques ","version":"1.0","type":"link"}